- Aunque tardío, es bienvenido el replanteamiento de la estrategia.
- Con reformas adicionales, seguiremos impulsando nuestra agenda en esa materia.
El cambio en la estrategia de seguridad pública, anunciado por el Presidente Felipe Calderón, es una señal positiva y por ello es bienvenida, en particular porque atiende al reclamo ciudadano de ser escuchados y participar en el diseño e implementación de la política de combate al crimen organizado, expresó el Senador Manlio Fabio Beltrones.
El Grupo Parlamentario del PRI en el Senado de la República ha reiterado en su agenda legislativa la prioridad que ocupa este importante tema; en especial el trabajo en los instrumentos jurídicos que el gobierno federal requiere para tener eficacia y mejores resultados para devolver la tranquilidad y seguridad a los ciudadanos.
Con vista a la próxima reunión de legisladores con integrantes del gabinete de seguridad pública, que tendrá lugar esta semana en la sede de la Cámara Alta, el Senador Beltrones expresó que aunque tardío, debe saludarse el replanteamiento de una estrategia que, a la vista de todos, viene mostrando rendimientos decrecientes.
La disposición a que los funcionarios responsables comparezcan ante la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional e integrantes de la Junta de Coordinación Política, y la decisión de incorporar a la ciudadanía en el combate al crimen organizado, muestran una actitud propicia para dialogar y escuchar qué es lo destacable y debe extenderse al conjunto de los asuntos de interés público.
De nuestra parte, expresó el Senador Beltrones, en el presente periodo de sesiones hemos determinado seguir impulsando la agenda de seguridad, en un tema que afecta la economía, la tranquilidad y la vida de nuestros conciudadanos, a partir de reformas adicionales a la iniciativa de ley anti-secuestros, un nuevo modelo de policía basado en el mando y coordinación centrado en las policías estatales y un esquema de inteligencia que asegure la funcionalidad operativa de la base de datos del gobierno federal.
Impulsaremos estas reformas con el mismo ímpetu que estamos dando a la política, a la fiscal y a la social. Estamos convencidos de que las instituciones nacionales tienen capacidad y no sólo obligación de conducir este proceso de reformas simultáneas; y sin duda, esto es posible cuando nos hacemos acompañar del diálogo con los poderes públicos y la apertura frente a la ciudadanía, concluyó el líder parlamentario.