Medios

del GPPRI

Con su permiso presidenta.

Compañeras senadoras, compañeros senadores.

La herramienta del demócrata es la razón, la del tirano, el miedo.

Si ustedes revisan el dictamen que está en sus monitores, no la exposición de motivos, no las reservas que se pretenden plantear, que ni siquiera las conocemos, si ustedes revisan el dictamen que está en sus monitores, estamos hablando de terrorismo fiscal, de extorsión institucional, eso es lo que hoy se pretende aprobar si el dictamen pasa en esos términos.

El discurso oficial es que van contra las facturas falsas. Bueno fuera que nada más estuvieran correteando eso, van por muchas cosas más, según el dictamen.

El dictamen que hoy se presenta se ha discutido durante meses en este Senado, pero se ha hablado también con las organizaciones empresariales, con las barras de abogados, se han ofrecido propuestas y hasta ahora no se han tomado a consideración.

Se ha dicho y con razón, que esta iniciativa lesiona seriamente los derechos humanos.

Si no les aprobé a favor el artículo 19 constitucional, menos ésta. Ya todos a la cárcel, y mejor nos van sacando de poco en poco.

Hoy día se usa desde el poder la figura de prisión preventiva oficiosa, como un medio de coerción para los ciudadanos. Esta medida cautelar fue creada para proteger a las víctimas, para impedir que los presuntos responsables se evadieran del proceso judicial, no es para que usemos la prisión preventiva oficiosa como un método común del ejercicio del derecho.

Hoy se quiere equiparar a personas que no realizaron de manera correcta o adecuada su declaración anual de impuestos, con personas que dolosamente defraudan al fisco, pero también con terroristas, con feminicidas y con secuestradores.

Para quienes aprueben este dictamen es igual de peligroso para la sociedad quien da efectos fiscales a un comprobante que ampara operaciones simuladas, que un secuestrador o un extorsionador.

La actividad empresarial equiparada con delincuencia organizada, la actividad empresarial considerada un riesgo de seguridad nacional, empresarios a la cárcel. 

¿Es necesario usar una medida cautelar como la prisión preventiva oficiosa para combatir los delitos fiscales? La razón asiste a una respuesta negativa. No podemos equiparar a un grupo personas cuyo delito no es violento o incluso que no se haya cometido y más bien haya habido alguna omisión, o que un tercero se haga a cargo de su declaración, con los riesgos a la seguridad nacional, con la delincuencia organizada, y por ende, prisión preventiva oficiosa.

En los juicios de orden criminal queda prohibido imponer por simple analogía y aún por mayoría de razón, pena alguna que no esté decretada por una ley exactamente aplicable al delito del que se trata.

El artículo 109, fracción primera del Código Fiscal de la Federación, contiene conductas diversas, algunas de ellas pueden calificarse como culposas, es decir, no existe la intención real del contribuyente para defraudar al fisco federal.

Si bien es cierto que la reforma plantea la existencia de un monto, queda la duda de que si el monto es un agravante del delito y la medida cautelar solo requiere un nexo causal de una persona con un hecho ilícito, podríamos arriesgarnos a que un juez desestime el monto y aplique la medida cautelar solo por la posible responsabilidad. 

Esto llevaría a la cárcel a muchas personas, los empresarios a la cárcel, sin juicio, sin sentencia; los empresarios a la cárcel de manera oficiosa; los empresarios a la cárcel mientras se investiga y aclara el asunto, teniéndose la facultad de negociar el pago del monto y retirar los cargos de manera discrecional, mediante el acuerdo reparatorio, se le consideraría en una situación de desventaja. Esto es extorsionar, es llevar al empresario a una extorsión por parte del Estado.

Además del derecho de piso que pagan los empresarios, ahora el gobierno quiere institucionalizar la extorsión mediante estos acuerdos reparatorios.

No les basta con acabar con los fondos de empredurismo, no les basta con acosar a los empresarios, ahora los quieren meter a la cárcel.

Hay que tener mucho cuidado, yo le voy a hablar al grupo de mayoría en su lenguaje: esta reforma está “fuchi”, esta reforma está “guácala”, para que me entiendan.

Señor, señora, empresarios, tengan cuidado, la 4T los va a perseguir peor que a sicarios.

Es cuanto, presidenta.

 

Escribe tu búsqueda y presiona enter al terminar.
Top