Medios

del GPPRI

 

Con su permiso, presidenta.

 

Saludo a mis compañeras y compañeros senadores presentes.

 

A nombre del grupo parlamentario del PRI le damos la más cordial bienvenida a este Recinto, Secretario Herrera, es un gusto contar con usted en este ejercicio democrático entre ambos poderes.

 

Y saludo también a los subsecretarios que lo acompañan, al procurador, y a todos mis compañeros hacendarios.

 

En coherencia con lo que hemos venido expresando, quisiera decirle que estamos profundamente preocupados con la falta de crecimiento de la economía.

 

Usted sabe, como nosotros, que eso no es bueno para el empleo, no es bueno para la prosperidad, ni es bueno para las familias mexicanas.

 

Estamos creciendo por debajo de cero, lo cual dista significativamente del objetivo planteado por ustedes en los criterios generales de política económica que nos presentaron el año pasado, donde primero esperaban un crecimiento de entre 1.5 y 2.5 por ciento, y luego tuvieron que bajar ya a entre 0.6 y 1.2 por ciento.

 

Pero parece también, que incluso tendrán que ajustar nuevamente, porque estamos creciendo cero, reitero.

 

Ya el INEGI acaba de dar a conocer el crecimiento de julio, y es negativo, 0.1 por ciento, y el Banco de México en su Encuesta Especialistas, la semana pasada, ya también bajó la expectativa a 0.4 por ciento

 

Este nulo crecimiento, como usted sabe Secretario, implica el deterioro en otras variables, como el empleo, que ha tenido su peor nivel en 10 años, donde tan sólo de mayo a junio caímos 258 por ciento, lo que significó la pérdida de 14 mil 244 empleos, y al mes de agosto seguimos con un faltante de 35 mil 916 empleos en lo que va de diciembre junio de este año.

 

La construcción, por su parte, registró en el segundo trimestre de 2019 la peor caída en 17 años en términos anuales, y suma ya tres trimestres consecutivos a la baja.

 

La producción industrial cayó 2.5 por ciento en julio contra el mismo periodo de 2018.

 

La inversión fija bruta, registró en abril su peor desempeño en 4 años. Ello significa caída en la maquinaria, en equipo y obras de construcción, o sea, malas noticias para la actividad económica presente y futura.

 

Este año, México cayó en el ranking de inversión extranjera 9 lugares, pasando del lugar 17 al 25, y esta caída es la más fuerte desde 2012.

 

La minería disminuyó 5.6 por ciento en junio contra el mismo periodo de 2018, afectada en gran medida por el continuo descenso en la extracción de hidrocarburos.

 

He insistimos como lo hemos hecho públicamente en varias ocasiones, han habido varias decisiones que se han tomado fuera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, es decir, sabemos que no han sido responsabilidad de la Secretaría que hoy encabeza usted, ni la que en su momento encabezó el entonces Secretario Urzúa, pero definitivamente han afectado la credibilidad de los inversionistas nacionales y extranjeros en nuestros país; la certidumbre; el anclaje económico; las perspectivas de las calificadoras; y en última instancia, el crecimiento económico que genera empleos, o más bien, la falta de crecimiento que deja de generarlos.

 

En específico nos referimos a dos decisiones de política pública: primero, la cancelación del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, lo que nos costó, según los cálculos más amplios, entre lo que se perdió y se perderá por pagos a los tenedores de bonos y fibras, a los contratistas, al crecimiento futuro del empleo, al comercio, a la inversión y al turismo, hasta incluso 2.9 billones de pesos.

 

Es decir, la cancelación del aeropuerto más la no construcción del mismo, que son cosas diferentes, nos costó hasta 50 por ciento del gasto neto total para 2019, esto significa, todo el recurso de las Secretarías Estado, más los Ramos Autónomos, más los Ramos Administrativos, más los Ramos Generales. Y ahí están Secretario, las pérdidas en credibilidad y por ende en crecimiento.

 

La segunda decisión que nos ha llevado a crecimiento cero, a nuestro juicio, es la de echar para atrás los cambios de fondo al sector energético, sobre todo en PEMEX, lo que ha implicado meter y meter recursos públicos a la empresa, en vez de destinarlos, por ejemplo, a la salud, a los medicamentos, a la educación, a la agricultura, a la investigación o al medio ambiente.

 

El problema es que sabemos que estas decisiones lo tienen a usted Secretario, suponemos, entre la espada y la pared, y que mucho ha hecho y mucho ha seguido haciendo con gran talento, y con el talento de su equipo, con altura de miras y con responsabilidad, porque por una parte, le exigen responsabilidad fiscal y que se mantengan las calificaciones crediticias, y por el otro lado, no le ayudan precisamente a seguir decidiendo e instrumentando en otros lados las políticas adecuadas para crecer.

 

Con crecimiento económico es más fácil tener responsabilidad fiscal, porque cuando uno no crece, que es nuestro caso, se ponen a cuenta las cuentas públicas.

 

Este será sin duda, Secretario, un dificilísimo cierre de año en materia de finanzas públicas, sobre todo dado el contexto de menor crecimiento.

 

Nos da mucha pena por México y los mexicanos, que se vaya a tomar una gran parte del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios, que según los cálculos de la Secretaría, será una merma de 121 mil millones de pesos, lo cual representa el 41 por ciento total de este Fondo, y se va a usar este ahorro de todos los mexicanos, desafortunadamente, para tratar de subsanar errores generados internamente.

 

Vale la pena recordar que este Fondo, este colchón que se hizo con dinero de las y los mexicanos, se incrementó en los últimos 6 años en más de mil 500 por ciento, pasando de 17 mil 453 millones de pesos a 279 mil 771 millones de pesos.

 

Y este ahorro era para una verdadera emergencia, como un choque o crisis internacional, pero en este caso la emergencia se produjo como resultado de decisiones internas.

 

Es una lástima, porque nos estamos gastando el ahorro del país que era para una crisis. Y detener una crisis en el futuro –tocamos madera- pero no es improbable, porque la situación internacional se está poniendo verdaderamente difícil ahora sí, estarán muy limitados los márgenes de acción, y esa siempre en Hacienda es una mala posición en la cual estar.

 

Secretario, tenemos como ya usted señalaba, la latente guerra comercial entre Estados Unidos y China, el desenlace del Brexit, la recesión en Alemania, el menor crecimiento de las principales economías del mundo, la moratoria de pagos en Argentina, problemas geopolíticos como el que acaba de pasar del ataque de drones a la refinería más importante del mundo en Arabia Saudita, y el riesgo, y este lo quisiera destacar, que dado el contexto político actual en Estados Unidos, el T-MEC no sea aprobado.

 

Reitero, tocamos madera de que no sea así, pero no podemos cerrar los ojos ante una posibilidad que estamos viendo que se podría materializar y que cada vez se complejiza más dado el entorno político en nuestro país vecino del norte.

 

Es decir, el presente económico de México, es necesariamente malo si estamos creciendo cero, ahí sí no hay vuelta de hoja, pero puede ponerse peor con esta mezcla de riesgos, incertidumbre y volatilidad internacional.

 

En este sentido, quisiéramos hacerle las siguientes preguntas, Secretario:

 

Primera, ¿cómo le van a hacer para crecer este año entre 0.6 y 1.2 por ciento? Porque como estamos creciendo cero al primer semestre, significaría que el segundo deberíamos de aumentar el crecimiento a entre 1.2 y 2.4 por ciento, lo cual, como usted sabe, se antoja a estas alturas muy cuesta arriba.

 

Segunda pregunta, Secretario, ¿hasta cuánto más calculan que vayan a utilizar el Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios? Nos dijeron, reitero, que

serían 121 mil millones, que es el 41 por ciento del total, pero puede ser más ¿cierto? Y quisiéramos saber en su caso, ¿hasta cuánto más calculan usar?

 

Tercera pregunta, Secretario, ¿cómo le van a hacer para que el año siguiente se crezca entre 1.5 y 2.5 por ciento, según los Criterios Generales de Política Económica que nos presentaron para 2020? Si eso esperaba este año, y no estamos creciendo nada y si seguimos en inercia, pues vamos a crecer también cero, salvo que hayan contemplado grandes cambios estructurales que nos encantaría conocer para cambiar esta dinámica de crecimiento que estamos teniendo actualmente.

 

Cuarta, Se han percibido recientemente discrepancias en los números de PEMEX, por ejemplo, en la presentación de resultados al segundo trimestre de 2019 PEMEX informó, y compañeros, esto es muy importante, en su Base de Datos Institucional que su producción a junio es de mil 692 millones de barriles diarios; pero en el documento “Estadísticas Petroleras”, que también emite PEMEX en su página oficial, dicen que fue de mil 671 millones de barriles diarios; y en la presentación del Director de PEMEX en la llamada “mañanera” del 24 de septiembre dijeron que había sido de mil 676 millones de barriles diarios; y, por su parte, la Comisión Nacional de Hidrocarburos dice que son mil 648 millones de barriles diarios.

 

Mi pregunta aquí es, ¿cuáles son las cifras correctas? Y esto comienza a generar desconfianza en los inversionistas, analistas y mercados, y obviamente Secretario, lo último que queremos y también lo último que estoy seguro que quiere Hacienda, es generar a estas alturas aún más desconfianza.

 

¿Cómo corregir la generación y difusión de los datos de PEMEX que tan relevantes son para las cuentas nacionales, las expectativas de inversión, pero sobre todo para la credibilidad de nuestro país?

 

Son preguntas puntuales Secretario, son preguntas que tocan el fondo de nuestras preocupaciones por la economía de nuestro país y por la economía en cada una de las casas de todas las y los mexicanos.

 

Creemos y confiamos en usted. Tiene conocimiento y credenciales de sobra. Eso lo sé. Desafortunadamente, el desempeño económico de un país, no depende exclusivamente de la Secretaría de Hacienda, por más poderosa y transversal que es, depende de un conjunto de políticas públicas coherentes y de una visión de Estado, cuyo fin sea una prosperidad sustentada en crecimiento económico, y en una mejor distribución de la riqueza, y no solo en programas sociales, que justo por no crecer, pues ahora también ya nos está costando trabajo financiar.

 

 

Por sus respuestas señor Secretario, muchas gracias.

 

 

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