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del GPPRI

Muchas gracias señor presidente.

Compañeras senadoras y compañeros senadores.

Con mucho respeto he escuchado cada una de las intervenciones y todos quien con sus partidos han sido designados para hablar sobre este tema.

Casi todos, gente joven, algunos con experiencias largas, otros con poca experiencia, pero finalmente es experiencia.

Y yo no puedo hacer otra cosa que hablarles de acuerdo con mi forma de ser, con mi edad, con mis convicciones y con lo que he hecho todos los días durante 40 años, desde que era yo obrero de la Ford Motor Company, que estaba en la Calzada de Guadalupe, y que ganaba yo 48 pesos a la semana.

A mí no se me olvida eso, porque ya aprendí a hacer algo, ya que soy autodidacta, solo terminé sexto año de primaria.

Hoy el destino, el trabajo, lo que me gusta hacer, porque yo todavía huelo a obrero y me gusta el olor de los obreros.

Me gusta ir a las fábricas, me gusta hacer giras, ir a inauguraciones de empresas, visitar a los trabajadores, porque eso me gustaba que hicieran con nosotros pues cuando yo era un trabajador.

El salario mínimo era de 40 y tantos pesos semanarios y para algo alcanzaba, porque no estaban las cosas como están ahora.

Yo no firme, porque no se firmó el acuerdo. Yo acepté en general el proyecto, pero hice algunas reservas, reservas que enviaremos a ustedes, pero que algunas, compañeras y compañeros de mi partido, han pedido ayudarme a leerlas, porque yo soy el único del sector obrero del que le han llamado aquí con muchos apodos y muchas cosas, yo soy de ese sector.

Soy el Secretario General de la organización obrera más grande de México y de América Latina, que tenemos más de cinco millones de afiliados, pero yo apenas tengo tres años de ser Secretario General.

Yo no lo temo a que digan que a los seis se retire, porque ni siquiera sé si voy a llegar a los cinco años o a los cuatro.

Pero a mí esto no es que me guste, es que me encanta, me da mucho gusto cuando puedo entregar las llaves de las casas que se logran en INFONAVIT, a las amas de casa, o que los niños dicen venga, aquí sí tenemos baño y nunca habíamos tenido baño.

Me da mucho gusto ir a la inauguración de clínicas del Seguro Social a lo largo y a lo ancho del país.

De ir a la entrega de guarderías del Seguro Social también, que en estos días yo espero que pase mi propuesta para que también haya guarderías que den servicio en el tercer turno, porque afortunadamente ya tenemos mucha gente, muchas mujeres que trabajan en el tercer turno, y no tienen con qué dejar a sus hijos.

Me gusta ir a las premiaciones en las escuelas, porque yo no las tuve, pero ahora veo medios más preparados, jóvenes mucho más, y unos no tan jóvenes, pues muchísimo más.

Yo construyo con lo que veo, por lo que siento, por lo que hago en las fábricas, en las maquiladoras, en todas las cuestiones a donde tenemos sindicatos.

Este fin de semana, viernes y sábado, fui a Coahuila, y me quedé verdaderamente sorprendido porque me llevaron a un lugar que se llama Derramadero, y yo nunca creí que hubiera ahí tantas naves industriales, y resultó que ahí hay 22 mil trabajadores de empresas automotrices, en lugares donde nada más había tierra y se sembraban o se siembran nogales, que ese se da en el desierto prácticamente.

Y vi muchas mujeres, muchos jóvenes y muchos son hombres que han dejado el arado o el campo porque ya no le es costeable y no pueden estar con eso nada más para su autoconsumo.

Y como en todas las giras, yo me traigo ejemplos de cómo sí se puede vivir y sí pueden estar las mujeres cuando puede uno cumplir con la equidad de género, hasta en esas empresas, que se pensaba que era un trabajo muy pesado para las mujeres, pero ahora todo se hace con robots y con mucha facilidad mueven las piezas y trabajan. El 25 por ciento son mujeres.

Entonces yo respeto mucho a todas y cada uno de ustedes, el trabajo al que se dedican, conozco a varias y varios que hemos coincidido en alguna diputación o en otra senaduría, y nos saludamos todos los días.

He platicado mucho con el presidente de la Comisión y hemos llegado a algunos acuerdos, que no a una terminación de la reforma laboral, porque hacer hoy esta ceremonia en el Senado para que se apruebe, sabemos perfectamente que es, porque es el compromiso que existe con Estados Unidos y Canadá.

Apartado 87 y apartado 98. Esos ya los firmamos. Mi única subida a la Tribuna fue para votar por el 98, y antes de que empezara a hablar, porque siempre he andado en la silla de ruedas, me empezaron con murmullos y todo, pero decían, es “charro, ese es charro, es charro”.

Entonces yo les dije, no, déjenme explicarles algunas cosas, porque lo que vengo es a votar a favor. Si yo estoy viendo la votación y nosotros tenemos una minoría, sería absurdo que votara yo a favor solo por mis ideales.

Mis ideales son que los trabajadores y las trabajadoras vivan mejor, que en su mesa nunca falte la comida suficiente para sus familias y que traigan dinerito en la bolsa.

Que no haya salarios mínimos ya porque es insultante para los hombres y las mujeres que entran a una empresa como ayudantes en general, y entran con salario mínimo.

Nadie en su sano juicio puede pensar que con 102 pesos en las mejores zonas va a vivir una familia, ni un individuo siquiera vive con eso.

Entonces eso un poco lo estamos retrasando en esta misma ley. Desde mi punto de vista y estoy dispuesto a discutirlo con quien sea, no debe existir el salario mínimo, debe existir el tabulador con categorías, pero para eso, tenemos que tener buenos programas de productividad para que parte de lo que ahorran las empresas se lo den a los trabajadores y la otra parte se queden con ellos, y así no tendríamos tabuladores que al final dicen salario mínimo.

A lo mejor es un complejo mío, porque yo nunca pasé de ganar el salario mínimo ahí, pero afortunadamente con todas las ganas del mundo, me puse a trabajar en otras cosas y me fue bien y trabajé en muchas partes, y empecé a ser un poco dirigente sindical, y también me fue bien, porque yo he sido, a los trabajadores sí les doy una palmada en el hombro y les pregunto cómo está tu familia.

Y la gente que ahora, yo soy el jefe, no el jefe, yo soy el líder de esa organización, está cambiando, y no estamos viendo que vamos a ir para atrás.

Yo felicito a todos quienes presentaron sus reservas, y con mucho gusto seguiré estando en esta comisión a la que ya no debería de haber venido, porque ya no debí haber sido senador, porque tengo 78 años, y quien sabe si alcance los cinco que nos faltan o los cinco y medio, pero repito que a mí me gusta mucho hacerlo.

Tengo varias cosas que no se tocaron, el outsourcing, el outsourcing es un instrumento que inventaron en Estados Unidos y que también nos lo quieren imponer a nosotros, no ha dado resultado.

Porque allá se los dan, el outsourcing es pagarles una parte del sueldo del día, porque trabajan cuatro horas, porque después se van a la universidad. Eso aquí no pasa, no tenemos las universidades ni el nivel de vida que tienen allá.

Entonces aquí que se le ponga un nombre en español, y que se regule bien, porque a lo mejor el outsourcing, si hacemos las cuentas, es más bajo que el salario mínimo.

Yo tengo ya tres iniciativas que las he ido posponiendo porque no he estado bien, pero yo espero que regresando al siguiente periodo voy a estar bien.

Y cuando digo que aquí, y de la Cámara de Diputados he tenido compañeras y compañeros que aquí están, de mi partido desde luego, Beatriz y yo hemos estado en varias legislaturas, también mi queridísima María de los Ángeles, y yo les doy las gracias a todas y todos ustedes por los mensajes que dieron y que se sintieron con calor.

Me dicen aquí que me queda un minuto, señor presidente yo hablé con usted desde antes, hace varios días, para que me hiciera favor de dejarme que me tomara un tiempo más, porque soy el único de este sector, pero ya terminó el tiempo me dicen.

Solo quiero dar lectura a un documento que tengo, pues que nos va a abrir mucho los ojos en distintas cosas.

Pero les quiero decir algo, yo he tomado los retos de que zonas que son totalmente agrícolas, las hemos convertido en zonas industriales, y que constantemente se hacen más naves y crecen y crecen.

Porque desde Sonora, Yucatán, estamos en todo el país como CTM, y yo antes era líder así, en mi organización, luego fui secretario del sindicato, y así, de 40 años de experiencia que tengo.

Hoy se aprueba una reforma ¿sí me lo permite señor presidente? ¿ya concluyo? 

Yo quisiera pedirle al presidente de la Comisión de Trabajo, que cuando hagamos tratos entre todos, primero de que no falten los miembros de la comisión, que cuando hagamos tratos le pasemos de una vez a máquina, teniendo ahí, y lo firmemos, para que eso ya sean moneda de cambio, y ya traigamos resultados de la comisión.

Porque si se dejan hacer lo que uno cree que se está haciendo, por ejemplo lo del artículo 98 y 87, ya se firmaron, no es con los líderes, no es con los diputados, ni con los senadores, es con el gobierno quien está dado de alta en los países es el gobierno, no somos nosotros, de allá de nos llegan muchas reglas, pero por conducto de la Secretaría del Trabajo, directamente de Ginebra.

Me reservo para cuando haya otra ocasión de volver a tener el micrófono, espero ya poder ir caminando allá, vuelvo a hacerles las reflexiones que me parece que uno no puede platicar de lo que no sabe, y luego pasa mucho eso, sino que la sensibilidad que hay por ejemplo en la licenciada Patricia, que es mi compañera secretaria de la Comisión de Trabajo, como la que hay en Napoleón, que conoce muy bien el sistema sindical de este país, y como muchos otros que también lo conocen.

Por eso, discúlpenme porque me pasé, le agradezco al presidente su tolerancia y si no me alivio pronto, yo voy a pedir un permiso especial para tardarme un poquito mejor.

Tengo aquí unos documentos que se los voy a entregar a la presidencia, porque creo que ya no me dan permiso para leer esto.

Gracias. Compañeras y compañeros senadores.

El día de hoy se aprueba una reforma a la Ley Federal del Trabajo, que da un giro total al derecho del mismo en México, derivado del mandato constitucional aprobado en febrero de 2017.

Se argumenta en la exposición de motivos, que la aprobación hecha por la Cámara de Diputados, tuvo como finalidad el privilegiar los derechos de los trabajadores, procurando un equilibrio en las relaciones de trabajo con sus patrones, y más aún, señala que el impartidor de justicia laboral debe hacerlo verdad sabida y buena fe guardada, lo cual es contrario al fundamento constitucional de la reforma misma.

Ya que en la fracción 20 del artículo 123, plasmó que el Tribunal Laboral en sus sentencias y resoluciones deberá observar principios de legalidad, imparcialidad, transparencia, autonomía e independencia, muy distinto a la verdad sabida y la buena fe guardada que señalé antes.

Por otra parte, la conciliación obligatoria no es ninguna novedad en la materia, sin embargo, su modalidad de requisito previo para poder dar inicio en caso de no llegar a un arreglo a la instancia judicial, sí implica un cambio sustantivo y deseamos que funcione como está propuesto ya desde la reforma constitucional.

No hay duda en nuestra coincidencia por reafirmar la libertad sindical, a mí me parece que se menosprecia a las y los trabajadores como si se les llevara un cuchillo a que trabajaran a fuerza en algún lado o entraran a un sindicato y que no se vea, cuando en lugar de ver uno en determinados lugares puros pisos de tierra, ve que van mejorando y ya sus pisos son de cemento, y ya tienen una antena de televisión, que indudablemente es que les está yendo mejor.

Pero aquí se califica de alguna manera en términos generales por cuestiones nada más de impresiones de lo que algunas veces leen.

Dejando de lado que además de los progresos democráticos, el objeto de los sindicatos es lograr certeza en el empleo, garantiza mejoras laborales y bienestar.

Y termino, es necesario recordar lo que se descalifica sin conocimiento o al menos con olvido de nuestra historia, al movimiento obrero le combaten duramente por el Estado desde sus primeras intenciones de organización en la segunda mitad del Siglo XIX y principios del Siglo XX.

Los sindicatos estatales prohibidos y las huleras, eran un destino para ser esclavo y se terminó con ellas.

De ésta, que voy a terminar, cuando me faltan hojas, sacaré copias para quien guste tener una y las lea, porque hay cosas aquí que son fundamentales.

Hace rato hicieron mención del general Cárdenas, que en su presidencia había hecho.

Pues en su presidencia él, junto con el licenciado Vicente Lombardo Toledano, fundaron la CTM y la CNC, para acabar con lo que se hacía en el Maximato, y desde esa fecha, nosotros hemos crecido y no tenemos, como me dijeron en la propia comisión, una compañera, ah, usted es de los que deja a los hijos de los obreros sin comer. No.

Trato de ser una gente que entiende y que sabe la responsabilidad que tiene.

Por eso les agradezco mucho, señor presidente, muchas gracias.

Compañeras y compañeros senadores muchísimas gracias por haberme escuchado.

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