Medios

del GPPRI

Con su permiso, señor presidente.

 

Amigas y amigos, senadoras y senadores.

 

El puerto de Acapulco es famoso por sus bellas playas y por su garantía de 365 días de sol, lo que lo hace el destino turístico más importante de Guerrero y uno de los más visitados del país.

 

Pero también es hogar para más de casi un millón de personas quienes llevan su vida diaria constantemente con temperaturas de más de 35 grados centígrados, por lo que contar con sistemas de aire acondicionado no es un lujo, sino una necesidad.

 

Aún más, lo anterior es común en casi todas las localidades del estado de Guerrero, ya sea en la Costa Chica, en la Costa Grande, Tierra Caliente ni se diga, la Montaña, Región Centro, Norte, y al igual que en los estados del norte del país, en las comunidades guerrerenses el aire acondicionado es algo tan natural como necesario.

 

Sin embargo, a diferencia de nuestros estados hermanos norteños, en Guerrero no contamos con una tarifa eléctrica diferenciada que reconozca la situación climatológica especial que se tiene en el estado y que disminuya los costos del servicio eléctrico para los habitantes.

 

Las secuelas del cambio climático se han dejado sentir en los últimos años a nivel mundial, provocando que los veranos se hagan cada vez más calientes y más largos, y si a esto le sumamos los altos costos de la energía eléctrica, no es casualidad el deterioro en la economía de las familias guerrerenses.

 

De ahí la importancia y necesidad de reclasificar las tarifas eléctricas en la actualidad, pues desde hace años en muchas partes del estado de Guerrero, se padecen calores que llegan a los 40 grados centígrados a la sombra.

 

Hoy en día las tarifas eléctricas se establecen conforme a lo estipulado en el artículo 139 de la Ley de la Industria Eléctrica y desde enero del 2015, conforme al segundo párrafo del citado artículo, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, el acuerdo por el que se establecen las tarifas finales de energía eléctrica del suministro básico a usuarios domésticos, mediante el cual se autorizó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, determinar las tarifas finales de energía eléctrica que pagarán los hogares con bajo consumo de electricidad.

 

Las tarifas de bajo consumo se aplican a usuarios de suministros básicos de energía eléctrica cuyo consumo al mes sea igual o menor a dos mil 500 kilowatts hora, y además se clasifican de la 1-A a la 1-F, de acuerdo a las temperaturas promedio registradas en las diferentes zonas del país, siendo las más bajas las que se aplican en las zonas con mayores temperaturas.

 

Actualmente la mayoría de las localidades del estado de Guerrero se encuentran clasificadas en la tarifa 1-B, es decir, que se considera una temperatura promedio de 28 grados centígrados o menos, lo que resulta evidentemente erróneo para cualquier persona que haya visitado solamente el puerto de Acapulco, Zihuatanejo, para citar dos ejemplos.

 

Es más, de acuerdo con los reportes de medición de temperatura de la CONAGUA, el estado de Guerrero en temperatura de verano alcanza temperaturas superiores a los 33 grados centígrados, es decir, que la tarifa se debería aplicar, es la más baja, la 1-F.

 

Compañeras y compañeros, la reducción de las tarifas eléctricas para los habitantes del estado de Guerrero, además de un acto de justicia social, es un acto de equidad con los pobladores de localidades del norte del país que gozan de este beneficio económico.

 

Por tal motivo, la iniciativa que hoy presento, busca reorientar el cálculo para el establecimiento de tarifas eléctricas de uso doméstico en el estado de Guerrero, adicionando un párrafo al artículo 139 de la ley de la industria eléctrica para reconocer la escalada de las temperaturas en mi estado y garantizando el apoyo económico a las familias guerrerenses, al igual que ocurre en muchos otros estados del país, como aquí lo he señalado.

 

Por su atención, muchas gracias.

 

Escribe tu búsqueda y presiona enter al terminar.
Top