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del GPPRI

Gracias presidente.

 

Muy buenas tardes a todos, y primero que nada, un gusto volverlos a ver y de que todos regresamos gracias a Dios con bien, y que sea un gran año para este Senado, que nuestros esfuerzos se reflejen en beneficio de las familias mexicanas.

 

El día de hoy presento una iniciativa que para mí en lo personal es de suma importancia y va e impacta directamente con el tema de salud.

 

La Organización Mundial de la Salud estima que en el mundo hay al menos mil 300 millones de fumadores y fumadoras activas, y cerca de 367 millones de fumadores pasivos, prácticamente los pasivos pues son los que no fuman, pero consumen de manera directa o indirecta el humo que genera el cigarro.

 

En México cada 11 minutos muere una persona por enfermedades o padecimientos relacionados con el consumo del tabaco.

 

Representa más o menos el 8.5 por ciento del total de las muertes en nuestro país.

 

El consumo y abuso del tabaco es una de las principales amenazas de salud pública.

 

Tan solo en México, hay casi 15 millones de fumadores entre 12 y 65 años, que equivalen casi al 20 por ciento de la población actual, y del promedio de cigarros son más o menos de 7.4 cigarros por día.

 

Esto yo lo veo de manera muy alarmante, y hay estudios que revelan que cerca de 1.8 millones de mexicanos fuman su primer cigarro en los primeros 30 minutos después de levantarse.

 

Las consecuencias del consumo de tabaco no son exclusiva de quienes fuman, sino que afectan también a quien están cerca de los que lo hacen.

 

De las afectaciones más comunes encontramos padecimientos respiratorios crónicos, cardiovasculares, cerebrovasculares graves, y demás.

 

El fumar aumenta 20 veces el riesgo de muerte por cáncer, por citar un ejemplo.

 

Yo creo que nadie duda pues del daño que genera el tabaco. Cerca de 100 mil consumidores pasivos mueren al año por enfermedades atribuibles al tabaco.

 

En general, para tratar los problemas de salud que son provocados por el tabaco, se destinan cerca de 61 mil 252 millones de pesos, es decir, es un tema de salud pública.

 

Sin embargo, un dato muy alentador es que 3 de cada 4 fumadores actuales en México, está interesado o ha manifestado el deseo de querer de fumar, y casi el 100 por ciento de ellos, sí son conocedores de las consecuencias o las enfermedades que provoca el tabaco.

 

Más aún, 83 por ciento de los fumadores, se vio en este estudio, están de acuerdo en apoyar que se elimine de cualquier manera de publicidad del tabaco.

 

En este sentido creo que es importante generar acciones que garanticen a todos, espacios libres de humo de cigarro que disminuyan las enfermedades derivadas de su consumo, mejorando el bienestar y la salud, tanto en lo individual como en lo colectivo.

 

Justo por esta razón, presento esta iniciativa, no con una finalidad prohibitiva, de hecho en lo personal creo y defiendo el derecho de todos los ciudadanos a elegir y a llevar una vida libre, sino con el objetivo de mejorar la calidad de vida de miles de personas, tanto fumadores, como quienes no lo hacen, así como darle un respiro a la salud pública en México.

 

En este sentido ¿qué propongo? Que la exhibición de cajetillas de cigarros en puntos de venta no se dé de manera visual, cuando uno llega a una tienda de conveniencia generalmente frente a la caja está un aparador muy grande de donde se ofrecen los cigarros.

 

También propongo que se homologue, como es en otros países, por ejemplo en Reino Unido, que se homologue con un mismo color todas las cajetillas de cigarros.

 

Hay estudios que demuestran que eso disminuye el deseo o las ganas de quererlo comprar.

 

Así como que se incremente de manera importante el tamaño de las fotografías en estas cajetillas donde aparecen ciertos de los padecimientos.

 

También fortalecer los mecanismos para tener espacios 100 por ciento libres de humo de cigarro y alejarlo sobre todo de los jóvenes.

 

Por lo tanto, formulo que en cualquier institución educativa, sin importar el nivel, se prohíba consumir o mantener encendido cualquier producto de tabaco, además de aumentar la sanción máxima de 100 a mil unidades de medidas a quienes no cumplan con tener espacios libres de tabaco.

 

Creo que el derecho a la salud debe prevalecer, se debe prevenir de forma frontal el consumo de tabaco, por sus consecuencias y el daño que le genera a miles de personas.

 

Es permitente acotar el campo de acción de este producto nocivo para la salud, sin suprimir por supuesto el derecho a elegir, pero protegiendo también el derecho a la salud de los consumidores.

 

Amigas y amigos, la verdad es que, yo sé que aquí hay gente que fuma, a mí no se me olvida, mi abuela Falela, murió prácticamente infestada de cáncer porque siempre fumó mucho en su vida, y no se me olvida que a sus hijos una vez les dijo, porque todos trataban de que no comprara cigarros, les dijo, prefiero vivir un año fumando, que 10 sin fumar.

 

Yo tengo tres hijos, y hoy estoy seguro que a mi abuela le hubiera dado gusto conocer a sus bisnietos, haberlos podido tratar más y haber podido compartir con ellos.

 

Mis respetos a los fumadores, pero seguro estoy que mis amigos fumadores no quisieran que sus hijos fumaran.

 

Ojalá que pueda, compañeros, acompañarme en esta idea de cambiar un poco las conciencias, de entender un poco el futuro que tenemos y de pensar en las nuevas generaciones.

 

Muchas gracias.

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