Medios

del GPPRI

Con el permiso de la Presidencia.

Compañeras y compañeros Senadores:

Las decisiones históricas y fundamentales requieren de mujeres y hombres con altura de miras, con visión de futuro y responsabilidad de Estado, actores que superen el obstáculo de los falsos dilemas y las falsas disyuntivas, que resistan la tentación de la intransigencia y que dan paso a la política del diálogo, de la negociación y la construcción de acuerdos.

Una decisión histórica de estas dimensiones, como es la creación de la Guardia Nacional, necesita un terreno político fértil para la conciliación y lo ha encontrado hoy en el Senado de la República.

Todas las fuerzas políticas aquí representadas estamos conscientes del problema de inseguridad que enfrentan miles de familias mexicanas, pero entendimos que la búsqueda de la seguridad no podría sobreponerse a los principios básicos de la República, ni mucho menos a los derechos fundamentales de la ciudadanía.

Desde el inicio de este proceso, el PRI tuvo una postura clara que se nutrió gracias al Parlamento Abierto, la de asumir nuestra responsabilidad como Senadores de la República para responder una de las más sentidas  demandas ciudadanas, combatir la inseguridad, pero hacerlo cumpliendo con nuestra responsabilidad histórica de cuidar y fortalecer el Estado constitucional y democrático de derecho.

Pusimos alternativas sobre la mesa y facilitamos el ambiente para la negociación y la articulación de consensos, queríamos no un proyecto de gobierno, sino un proyecto de Estado.

A nombre del grupo parlamentario del PRI, quiero reconocer el trabajo de los grupos parlamentarios de oposición, la disposición del grupo mayoritario y las aportaciones de colectivos, expertos, funcionarios y ciudadanos a este proyecto.

Reconocemos el trabajo legislativo  de nuestros Diputados, así como la disposición de nuestros gobernadores para participar activamente en el intercambio de opiniones que permitió la consolidación de este proyecto.

Destacamos el trabajo conciliador de los coordinadores de los grupos parlamentarios de Morena, Ricardo Monreal; del PAN, Mauricio Kuri; del PRD, Miguel Ángel Mancera; de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, y del PRI, Miguel Ángel Osorio.

Del mismo modo quiero mencionar muy especialmente a los Senadores Eduardo Ramírez Aguilar, Presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales; Julen Rementería, Xóchitl Gálvez, Ismael García Cabeza de Vaca, Damián Zepeda, Clemente Castañeda, Sylvana Beltrones, Mario Zamora y Manuel Añorve.

La disposición y  el talento de todos ellos permitieron una gran calidad en el diálogo, pero sobre todo una gran calidad en la propuesta que hoy presentamos.

Nuevamente reitero mi reconocimiento y el de mi grupo parlamentario, al coordinador Ricardo Monreal, Presidente de la Junta de Coordinación Política y a su grupo parlamentario.

Todos los grupos parlamentarios hicimos política no pensando en los partidos, sino pensando en el país, hicimos política con convicción democrática, porque los grupos de oposición asumimos que  en democracia las oposiciones plantean alternativas y argumentos con voluntad constructiva y el grupo mayoritario entendió que a veces vale la pena que la regla democrática del triunfo de la mayoría ceda el paso al valor democrático de la construcción de acuerdos que fortalecen la legitimidad.

Todos hicimos política con valor y con   firmeza, porque los grupos de oposición con valor y con firmeza planteamos nuestros desacuerdos, no dudamos en debatir, pero tampoco dudamos en acordar y el grupo mayoritario con valor y con firmeza aceptó no ejercer su mayoría y abrir el Senado a un Parlamento Abierto, para después concurrir en una mesa de negociación.

Hicimos política no para una persona, sino para México, entendimos que no estamos legislando  sólo para el Presidente de la República, sino para los soldados y marinos, para los policías honestos y comprometidos, para las víctimas y para las víctimas asoladas por la delincuencia, para todos los mexicanos, todos.

Hicimos acuerdos para respaldar a los ciudadanos, pero también   para respaldar a las instituciones de la República.

Esta no es la Guardia Nacional de un grupo ni de un gobierno, es la Guardia que quiere la sociedad.

Hoy discutimos un dictamen enriquecido por la pluralidad, consistente con los principios y normas de nuestro orden jurídico y, sobre todo, compatible con el Estado democrático y constitucional de derecho.

Por ello, las y los Senadores del PRI, votaremos a favor  en lo general y en lo particular.

La razón principal de nuestro respaldo es simple, pero al mismo tiempo fundamental, este dictamen refuerza la naturaleza civil de la guarida nacional y evita la constitucionalizarían de la seguridad pública militarizada.

No estamos aprobando la revisión de otras instituciones policiales, sino la constitución de un cuerpo de seguridad novedoso, respetuoso de los derechos humanos, con perspectiva de género, complementario a las policías locales y sujeto al control y la jurisdicción del ámbito civil.

Se fortalecieron los mecanismos de control parlamentario, pues esta  soberanía tendrá la facultad de analizar y aprobar la Estrategia Nacional de Seguridad y el informe de actividades de la Guardia Nacional, y se garantizó que este dictamen pase  el control de convencionalidad, responsabilidad de este Senado. . .

El Presidente Senador Martí Batres Guadarrama: Permítame, Senadora, por favor.

Ruego a las Senadoras y Senadores poner atención a la oradora y guardar el debido orden.

La Senadora Claudia Ruiz Massieu: Gracias, Presidente.

Se garantizó que este dictamen pase el control de convencionalidad, responsabilidad de este Senado al hacerlo compatible con nuestros compromisos internacionales en materia de derechos humanos.

Este nuevo proyecto también se adecua a nuestro pacto federal, ya que las nuevas  modificaciones evitan que haya una relación de subordinación entre órdenes de gobierno, se reconoce que la seguridad pública es una corresponsabilidad de la Federación, los estados y los municipios y establece que las instituciones de los tres órdenes de gobierno deben coordinarse y colaborar entre sí.

Con respeto al federalismo, construiremos la seguridad del país como un equipo, de abajo hacia arriba  y de la periferia al centro.

Otro punto a destacar es el régimen transitorio, mucho más ambicioso, explícito y detallado que las propuestas anteriores, en él, se establece una temporalidad razonable para la retirada de las Fuerzas Armadas de las labores de seguridad pública, que deberán conducirse, según los criterios fijados por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y se asegura la protección de los derechos laborales y prestaciones de los elementos provenientes de las Fuerzas Armadas o de la Policía Federal.

El PRI reconoce la entrega, la lealtad y el patriotismo de las Fuerzas Armadas para respaldar a las policías civiles en tareas de seguridad pública, a ellos, nuestro agradecimiento siempre.

Por ello, celebramos que la Guardia Nacional formará parte de una política de seguridad sistémica e integral, que incluirá nuevos instrumentos jurídicos, como la Ley Nacional de Uso de la Fuerza o la Ley Nacional del Registro de Detenidos.

Este cuerpo de seguridad, producto del diálogo y la concertación no llega a suplantar o desplazar instituciones, sino a construir instancias sólidas  a partir de las que ya tenemos.

El dictamen que discutimos representa un avance de la buena política, un avance de la civilidad y un avance para las causas de la sociedad civil, que son las causas de todos.

El proceso de negociación de tras de este proyecto, nos muestra que la esencia de la política no radica en el respaldo automático o en el rechazo irreflexivo, sino en la construcción colectiva y la concertación, se trata de responder cómo  se pueden mejorar, concretar e instrumentas las iniciativas, proyectos y políticas antes que argumentar por qué no deben llevarse a cabo.

Hoy somos testigos de que la fuerza de los números puede ofrecer cierta ventaja, pero en los momentos decisivos no hay mayor ventaja que la fuerza de los acuerdos.

Hoy esta soberanía firma su vocación republicana, hace patente su función en el sistema de pesos y contrapesos  democrático y refrenda su apertura frente a la ciudadanía.

Sin duda con este dictamen, el Senado rinde buenas cuentas a la sociedad mexicana.

Con su aprobación, tendremos una institución compatible con nuestro Estado democrático de derecho.

Por ello reitero, en nombre  de mi partido, nuestro voto a favor.

Compañeras y compañeros Senadores:

Quizás hoy estemos inaugurando una nueva etapa de diálogo político, respetuoso entre fuerzas parlamentarias, ojalá.

Por lo pronto, tenemos frente a nosotros  la oportunidad histórica de aprobar la Guardia Nacional que nuestro país necesita, hagámoslo con orgullo.

Muchas gracias.

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